[VIDEO] En el cine es el inconsciente quien nos habla

Análisis de una escena de "Sherlock Jr." (1924) de Buster Keaton







Esta escena de "Sherlock Jr." o "El moderno Sherlock Holmes" -como tradujeron el título en español-, como casi todo el cine, es parte del inconsciente colectivo y parte del inconsciente personal: nos habla directamente, a su manera, con símbolos, con la ingenuidad del niño y la certeza del sabio. El acomodador de sillas está impedido en su limitación emocional y racional para resolver la demanda de amor de la mujer que quiere amar. Entonces, el inconsciente empieza a hablar desde la pantalla y eso explica por qué la secuencia se monta en un diálogo de dos planos cuadro dentro de cuadro. 

El primer plano es desde el cual vemos al acomodador y a la mujer metidos en la sala de proyección. Y hay que tener en cuenta la potencia de la imagen de ese espacio elegido por Keaton, pues la sala de proyección es la representación del pensamiento humano: allí está la máquina que proyecta, el ojo que, al estar iluminado, recibe impresiones del mundo y envía la información para que la mente, con sus facultades (la razón, la intuición y la imaginación), procese las impresiones sensibles. 

A la vez, la sala de proyección también es el espacio en que dos individuos se encuentran, entonces es un encuentro intimo de dos seres que sienten y piensan. Sobre todo el pequeño Sherlock, quien impone la razón sobre la emoción y busca la manera de poder resolver el asunto con la chica. Para hacerlo busca adentro, no afuera. 

Cuando mira fuera del cuadro (cuando pareciera que rompe la cuarta pared y nos mira) está viendo a la gran pantalla de cine y encuentra la respuesta. Este es el segundo cuadro dentro de cuadro, la pantalla enmarcada dentro del cuadro, en la cual está sucediendo una acción muy similar a la del hombre que ve, que indaga dentro de ella. 

En ese diálogo de planos la pantalla del cine no es el mundo exterior, es el inconsciente (valga recalcarlo, uno de los símbolos más modernos de este) que despliega su sabiduría en forma de imágenes de ensueño, de héroes, princesas y amores que se cumplen. 

Como un buen aprendiz, el acomodador imita, audaz, los gestos y las acciones del hombre que se proyecta en la pantalla. Es el cine, su potencia psíquica, ejerciendo su poder pero no su dominio pues quien controla dicha energía es el ser racional que está construyendo su realidad gracias a la valiosa información que ha encontrado mirando hacia adentro, comprendiendo el lenguaje de símbolos, luces y sombras que le habla. 

¿Habrá premeditado Buster Keaton que esta escena iba a ser tan rotunda y significativa, como lo es, para expresar que el cine es una de las formas (tal vez la más cercana y certera) como el inconsciente colectivo se expresa en y para nosotros?

Comentarios

Entradas populares