Michael Mann, medios de transporte y el inconsciente. Uno: el automóvil
Heat y Better Call Saul
Como afirma Alain Badiou, recordando a Kiarostami: en el cine, la imagen de una persona manejando un auto puede parecer irrelevante y hasta absurda en el colmo de su simple cotidianidad. Pero como, precisamente, dentro de un carro la mente se despliega en sí misma el acto de conducir se vuelve definitivo para algunos personajes. Ayer, viendo Heat (1995), recordé la escena de Better Call Saul (2016-2022) en la que Kim Wexler abandona la oportunidad de tener un nuevo y prometedor trabajo como una prestigiosa abogada por regresar a su ciudad para concretar la venganza total contra su ex jefe Howard Hamlin. En Heat, Neil McCauley va "sin obstáculos", acompañado de su amada, rumbo a una nueva vida en Australia, lejos de la vida criminal.

Pero ni Kim ni Neil pueden soportar la necesidad imperiosa de su venganza. La escena de la serie debe estar, seguramente, inspirada en la de la película: se enfoca en primerísimo plano el rostro del protagonista, quien va manejando por la carretera, con el gesto del intento tremendo que está haciendo por contener este impulso incendiario de venganza y de creer que otra vida es posible. Vemos la duda, la inquietud, la frustración, la luz de la posibilidad y el delirio del que está decidido.
Y así lo creen, se la juegan toda, están seguros de que las dos cosas son posibles: una nueva vida pero, antes, la venganza para poder empezar sin esa herida que otro dejó. Y entonces vemos el frenazo del carro, que es como el yo consciente controlado por el inconsciente, el cual, antes de haber empezado el viaje de ida, ya había decidido la vuelta.
¿Qué ingenuos somos, no? El pobre carro, ese yo que aparentemente cree tomar decisiones, es solo eso, un vehículo de una fuerza más absurda y violenta. Luego del frenazo, el giro furioso que marca un regreso del que todos sabemos que el protagonista no tendrá salida pero que todos deseamos, hasta el final, que así fuera.
En Better Call Saul y en Heat este intempestivo retorno al pasado, esta vuelta para desfogar el odio, es la acción que genera el caos, el descontrol, y que marca el destino del personaje.
Comentarios
Publicar un comentario